Vatios vs. Lúmenes

Vatios vs. Lúmenes

Uno de los aspectos fundamentales a tener en cuenta cuando tenemos que elegir una luminaria LED son los vatios y los lúmenes. En las luminarias convencionales, el número de vatios indicaba la luminosidad de la bombilla. Pero con el desarrollo de la iluminación LED, este concepto ha cambiado, irrumpiendo así el término “lumen” y convirtiéndose en el indicador real de la luminosidad de una luminaria.

Un lumen (lm) es una unidad de medida que permite cuantificar el flujo luminoso emitido por una luminaria o fuente de luz. En un lenguaje más coloquial se puede decir que es la cantidad de luz total y visible que ofrece una luminaria. Esto desmiente, la creencia tradicional que establecía que la cantidad de luz que emite una luminaria viene determinada por los vatios. Ya que son los lúmenes los encargados de determinar el brillo y la luz.

Por su parte, un vatio o un watt es la unidad de medida que permite indicar la potencia eléctrica y la velocidad a la que puede transformarse la energía eléctrica. Para su abreviatura, se utiliza la letra W y equivale a 1 julio por segundo. Es decir, si una luminaria consume 1W consume 1 j/s.

El desarrollo de luminarias basadas en la tecnología LED ha permitido que con una menor cantidad de vatios se obtengan una gran cantidad de lúmenes. Lo que permite a su vez, reducir el consumo y mantener la calidad de la iluminación.

Atendido a las estancias del hogar, recomendamos unos 300-400 lúmenes para el salón o sala de estar, 300-400 lúmenes para las habitaciones, 300-400 lúmenes para la cocina, 300 lúmenes en el caso de los pasillos, 500-600 lúmenes para los baños y aseos y en el despacho 700-800 lúmenes.